‘Volver a empezar’, un homenaje a la vida y la memoria

La resiliencia es la protagonista de esta obra en la que un artista, que se autodenomina ciudadano del mundo, le hace honor a su historia familiar.

Como en una escena de realismo mágico, los ancestros polacos de Robert Brandwayn regresaron del pasado para habitar un espacio contemporáneo en la calle 85 con 12, cargado de memoria y de sentido.

En las paredes blancas del lugar ahora cuelgan 19 lienzos con una propuesta en la que cartas, fotografías y escritos han sido resignificados artísticamente en esta exposición de taller, usando una exploración estética y rindiendo un homenaje a su linaje. Una distinción dirigida especialmente a su abuelo Israel, quien llegó a Colombia en 1934 buscando mejores opciones de vida mientras Polonia pasaba por un momento difícil.

En esta primera fase de su propuesta artística, Robert les hace honor a quienes los antecedieron, a quienes lo antecedieron. Aquellos que están presentes en toda historia familiar y que, en la mayoría de los casos, hacen parte de una u otra forma de nuestra vida, nuestra personalidad y nuestros procesos.

En un íntimo y arduo trabajo de más de tres años –motivado por un interés personal–, este artista bogotano, hijo de padre polaco y madre colombiana, indagó de dónde venía con un resultado que además de conmovedor resultó ser una oda a la vida y a la resiliencia. El proyecto de curaduría, llamado ‘Memoria Vital’, fue de la mano de Piedad Casas y con él se recopilaron los documentos familiares que después Robert trabajó artísticamente. “Luego de la impresión digital los transfiero al lienzo y hago un trabajo de yuxtaposición para crear ambientes etéreos”, cuenta el autor.

El descendiente de polacos, que combina su labor artística con la dirección de un centro de idiomas donde enseñan inglés a nivel corporativo, se define como un ciudadano del siglo XXI con sede en Bogotá. Ha vivido en Estados Unidos y en Francia, pero siente una especial conexión con la capital colombiana, donde nació hace 44 años.

Su obra ya estuvo en Nueva York; allí alguien quiso encasillarlo como un artista latinoamericano, pero Robert asegura que su trabajo lleva un mensaje más universal, al tiempo que sonríe y explica que pese a su apariencia física europea es un excelente bailarín de salsa.

‘Volver a empezar’, además de ser un homenaje a la capacidad de resiliencia de la familia del artista, que decidió venir a un mundo nuevo y extraño para iniciar otra vida, también es un llamado a la tolerancia.

“Debemos dejar de tener miedo del otro y dejar de encasillar”, señala Robert mientras asegura que uno de los objetivos de su muestra artística es el de mover las fibras de los espectadores para que tengan un pensamiento más pluralista.

Robert Brandwayn nació hace 44 años en Bogotá. Ha vivido en Francia y Estados Unidos, por lo que se declara ciudadano del mundo y al mismo tiempo amante de la capital de Colombia. Foto: Olga Lucía Jordán.

En este punto es en el que Robert evoca a los millones de inmigrantes que hoy por hoy son muchas veces estigmatizados y rechazados.

“Me vine a entender como una persona que es segunda generación de gente que cambió de continente, que en cierta medida son inmigrantes y eso genera una sensibilidad –relata el artista–. Por ejemplo, con los sirios; muchos de ellos son hombres que vienen solos, y los acusan de ser terroristas, y me pongo a pensar: mi abuelo vino solo también y después trajo a mi abuela porque por lo general las señoras se quedan con los hijos mientras el terreno está un poco más abonado”.

Según él, esa nueva especie de oleada de xenofobia obedece al miedo, y en esa medida una vez más su obra cobra sentido. “No todas las puertas deben estar cerradas”, apunta.

Robert –que habla español, inglés, italiano, francés, un poco de hebreo y polaco– admira de sus abuelos que al llegar a nuevas tierras “se sacudieron el polvo y arrancaron”. Y tan valioso fue su impulso que su volver a empezar no solo fue importante para ellos sino también para los muchos colombianos que emplearon en su empresa de textiles.

Nunca es fácil migrar, así las condiciones sean tan distintas para todos. Cada uno de nosotros migra de una u otra manera. La familia de Robert Brandwayn lo hizo hace muchos años y eligió estas tierras de surcos de dolores para su nueva vida. Ahora, su nieto hace de su historia una obra de arte que ha tocado varios corazones. “Cuando en los ochenta fui a Polonia y estuve en varios sitios de referencia familiar me sentí extraño, fue emocionante pero también fue como si un desplazado volviera de alguna manera a las tierras de las que fue despojado –dice el artista–. Cuando montamos la obra, una señora afectada por la violencia en Colombia se sintió muy conmovida con lo que vio”.

Es por esta razón que el paso a seguir de ‘Volver a empezar’ es buscar historias más allá de la familia Brandwayn para realizar esa resignificación artística de cartas, documentos y fotografías que pueden darle sentido no solo a la experiencia propia sino a una colectiva que nos haga ser más tolerantes y pluralistas.