Continúa la espera para que abran los senderos ecológicos de Chapinero

Senderos ecológicos de Chapinero

Los accesos a las quebradas que se encuentran en los cerros de la localidad siguen cerrados debido a la espera de algunas resoluciones de la CAR. La comunidad reclama la pronta apertura.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en una ciudad deberían existir nueve metros cuadrados de espacio verde por cada habitante. Estos lugares son considerados como complementos de las áreas urbanas, en donde es posible la práctica de actividades que mejoran los estados emocionales y de salud de las personas. 

Los cerros orientales son uno de los pulmones más importantes de la ciudad, sus 14 mil hectáreas son el hogar de cientos de especies de fauna y flora, y allí nacen varias quebradas que en momentos de la fundación de la capital servían como fuente hídrica. 

En los últimos años, la necesidad de los ciudadanos por encontrar espacios verdes para mejorar su calidad de vida los llevó a caminar estas imponentes montañas. Tal actividad se volvió frecuente y, para muchos, los senderos de La Vieja, Las Moyas, La Aguadora y Las Delicias ya no eran desconocidos, al contrario, se habían convertido en un escape a la rutina citadina.

Asociación Amigos de la montaña
Foto: Amigos de la Montaña.

Amigos de la Montaña, una asociación de protectores de los cerros, nació a partir de la constante visita a la quebrada La Vieja. “Hace muchos años el Acueducto permitió que los vecinos pudieran entrar allí. Al comienzo éramos pocos, pero cada vez aumentaron las llegadas. Nos sentíamos muy felices de poder hacer actividades allí y eso hizo que invitáramos a más personas; hace más o menos 10 años ya éramos casi 50 personas que íbamos al día. Éramos para ese entonces una colectividad, ya no un pequeño grupo de amigos, y así fue como nos organizamos”, explica Andrés Plazas, presidente de dicha comunidad de caminantes. 

En el 2015 ocurrió lo que nadie imaginaba en un lugar tan tranquilo como los alrededores de la quebrada La Vieja: 22 personas fueron atracadas por un grupo de delincuentes. Plazas cuenta que la Policía empezó a acompañar a la gente que subía a la montaña: “Se sentían más seguros, aunque pienso que la seguridad no debería venir con la presencia de las autoridades”, dice. 

El acompañamiento de miembros de la Policía Nacional a los caminantes y el cambio en los horarios de visita (estipulados por el alcalde Enrique Peñalosa en 2016), generaron un aumento significativo de visitas, pasando de 96 personas en 2013 a 27.507 en 2017. 

En efecto, hubo más garantía de la seguridad de los visitantes, pero los ríos de gente que empezaron a visitar La Vieja ocasionaron un impacto ambiental negativo. La Empresa de Acueducto de Bogotá (EAB), propietaria de los predios de la quebrada, no había emitido un estudio de capacidad de carga, lo que obligó a la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) a cerrar temporalmente el ingreso en el 2017. 

Quebrada La Vieja
Quebrada La Vieja.

Actualmente, el sendero de La Vieja sigue cerrado. Aunque la EAB entregó los estudios necesarios para reabrirlo, un recurso de reposición hecho por algunos vecinos de la zona tiene en espera la apertura. 

“En el 2016, gracias al Plan de Manejo Ambiental del Área Protegida, la CAR comenzó a ejercer controles en los cerros y por eso hizo unos requerimientos al Acueducto para continuar con el ingreso al sendero. La entidad cerró La Vieja hasta que no se entregara un documento técnico de capacidad de carga, pero en el 2018 un acto administrativo fue objeto de recurso de reposición por algunos vecinos y aún no se ha resuelto esto por parte de la CAR”, explica Carlos Bello, Coordinador Ambiental de la Dirección de Abastecimientos de la EAB. Edición 99 marzo - abril Año 23 Los únicos salvadores La situación ha puesto a muchas personas a insistir en la pronta apertura de la quebrada. De hecho, en la red social Twitter se leen mensajes como “@CAR_Cundi ¿podrían informarme cuándo habilitarán de nuevo el sendero quebrada La Vieja?... Los bogotanos estamos esperando desde agosto del 2018” y “Adelante Alcalde! Y si ese es su talante, pues que se permita nuevamente ingresar al sendero de la quebrada La Vieja”. 

Por su parte, Plazas señala que hay que abrir cuanto antes La Vieja, pues es un espacio de todos. Insiste, eso sí, en que se deben llevar a cabo los estudios de capacidad correspondientes para no afectar los ecosistemas.

¿Y los otros senderos?

Las Delicias

Quebrada Las Delicias
Quebrada Las Delicias

Está cerrado desde el 28 de marzo de 2018. La Alcaldía de Chapinero, el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), Conservación Internacional, y Amigos de la Montaña se unieron para recuperar especies de flora y hacer limpiezas. Andrés Plazas cuenta que instalaron puentes de madera para recorrer la zona de manera segura y así no poner en peligro a los visitantes. 

Las Moyas

Está cerrado. Al parecer, cientos de personas llegaron ahí el primer día de clausura de la entrada a La Vieja. Una parte de esta zona es de la Fundación Cerros de Bogotá, pero en sus redes sociales no hay información de una pronta apertura.

De acuerdo con Carlos Bello, de la EAB, el sendero no cuenta con un plan de contención, por lo que la CAR está haciendo algunos requerimientos.

La Aguadora

Está abierto. Aunque no se encuentra en Chapinero, sino en Usaquén, un 20 por ciento de los visitantes de La Vieja están llegando allí. La seguridad en el lugar depende de la EAB y del Ejército, que tiene sede en el lugar.

Los únicos salvadores

En momentos tan álgidos como los que vive la ciudad en la que se debate su salud ambiental, es necesario abrir espacios para buscar un equilibrio entre el bienestar de la ciudadanía y el del medio ambiente. Las últimas noticias de la Alcaldía Mayor prenden las alarmas ante una crisis del aire, lo que lleva a reflexionar sobre las consecuencias de nuestro consumo y producción de bienes y servicios. 

Ante este panorama, una de las soluciones es proteger los recursos naturales con los que cuenta Bogotá. Humedales, parques, lagos, ríos y montañas aún acompañan a una ciudad cada vez más industrializada. Los cerros orientales son un punto primordial de respiro para una capital con ocho millones de habitantes y es necesario que la ciudadanía y las entidades se unan para proteger estas joyas ambientales. 

El cierre temporal de algunas de las quebradas es la oportunidad de que estas se recuperen y en su apertura paulatina se debe tener en cuenta su protección. “Son espacios naturales en donde la gente puede mejorar su salud y respirar aire puro, por lo que hay que concientizarnos de su cuidado”, concluye Carlos Bello.

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