Chapinero, un hábitat de polinizadores

Caminatas ecológicas

Los parques y corredores verdes de esta localidad permiten una alta conectividad ecológica que beneficia a la vegetación y a cientos de insectos, aves y murciélagos.

Una reinita dorada (Setophaga petechia), que vuela atraída por los frutos de un sangregado (Croton magdalenensis), no es ajena a Chapinero. Esta ave, que migra desde Norteamérica hasta el Cono Sur, tiene entre sus paradas transitorias a los Cerros Orientales de Bogotá, a los parques El virrey y El Chicó, y a algunos corredores ecológicos de nuestra localidad, donde ya se han identificado 90 especies de aves, 10 de libélulas, 10 de abejas nativas, 4 de murciélagos y al menos 40 entre mariposas y polillas.

Desde los Cerros Orientales hasta la avenida Norte-Quito-Sur, las áreas verdes de Chapinero son una conectividad potencial para la conservación de especies de animales residentes y migratorios, aun cuando se han perdido y fragmentado sus hábitats por el desarrollo urbanístico de la localidad.

En zonas como El Gran Chicó o La Alameda de Quebrada Vieja, la biodiversidad es cada día más notable. Basta con salir a caminar, escuchar y observar que hay una gran cantidad de pequeños vecinos que cantan, vuelan, cortejan y se reproducen aquí.

Por ello, hace dos años y medio el Grupo Ecomunitario (una comunidad de vecinos que trabaja para visibilizar y conservar la biodiversidad urbana) ha puesto su interés en la fauna que habita a su alrededor, y ha ido entendiendo cómo estos animales están usando estas áreas verdes y cuáles son las principales amenazas para ellos, como el uso de plaguicidas y la falta de una visión integral en el manejo ambiental en el área urbana.

Con el apoyo de universidades como la Nacional y El Bosque, el Jardín Botánico José Celestino Mutis, la alcaldía local de Chapinero y hasta restaurantes de la localidad, se están diseñando acciones para mejorar el hábitat de las especies que ocupan el casco urbano. La misión no es atraer especies desde los cerros, es dar a conocer la alta biodiversidad que existe en estos parques y buscar mejores prácticas para conservar este patrimonio ambiental. Para ello, “explicamos cómo el paisajismo no ha considerado la biodiversidad, pues aunque hayan muchas zonas verdes, algunas son muy ornamentales y decorativas, pero se puede hacer una transición que aporte al enriquecimiento ecológico del lugar”, explica Juan Caicedo, ecólogo y vecino del parque El Virrey.

De esta manera se pretende aumentar la funcionalidad ecológica en los espacios públicos como el parque El Chicó, el Corredor Ecoló- gico de Ronda El Virrey (CERV) o el Seminario Mayor de Bogotá, entre otros. Sin embargo, las residencias privadas también son una prioridad, pues los ciudadanos pueden enriquecer el hábitat desde los jardines, terrazas y balcones con la siembra de plantas florales que alimenten a insectos y a aves.

La mayoría de la fauna que se encuentra en la zona se alimenta de frutas y semillas o del néctar y el polen de las flores, demanda que se satisface con variedades de margaritas, diente de león, lupinos y flores tubulares, abiertas o en umbela, que, además de decorar, benefician a los polinizadores.

 

Libelula

Larva de mariquita

 

“Las abejas, los colibríes, las moscas y hasta los murciélagos tienen un rol muy importante, pues gracias a ellos se produce la fecundación de plantas y flores, que luego se transforman en parte importante de la dieta diaria de personas alrededor del mundo. Y aunque de estas zonas urbanas no salga nuestra comida, sí es importante conservar un hábitat sano para estas especies”, agrega Adhín Muñoz, interprete ambiental y fotógrafo de fauna y flora.

Sin ser un humedal, ni un páramo o bosque, Chapinero es, con sus frondosos parques, separadores, jardines y quebradas, la extensión de los Cerros Orientales. Aquí llega el colibrí lesbian o la colorida mariposa dione glycera que una vez fue oruga y tuvo que alimentarse de la planta de un jardín.

Defensa contra las plagas

Otra de las razones por la que es viable fortalecer la ecología urbana es el control biológico de plagas, ya que cuando hay zancudos o ratas llega otra fauna depredadora que se debe conservar, pues con esta se evita el uso de pesticidas internacionalmente reconocidos por su alta toxicidad.

Además de incentivar un cambio con caminatas, fotografías y próximamente cartillas, el Grupo Ecomunitario ha logrado que el Jardín Botánico deje de usar monocrotofós (un plaguicida altamente tóxico para la salud del hombre y el medioambiente), que está prohibido en Estados Unidos desde 1991.

¡Manos a la obra!

Tenga en cuenta estos puntos para promover la funcionalidad ecológica en zonas urbanas: » Es importante hacer presión sobre la política pública frente al manejo ambiental de la ciudad y exigir a las autoridades ambientales programas de conservación.

» Muchas de las fumigaciones en el arbolado se hacen por petición de los ciudadanos que no entienden toda la ecología que se puede ver afectada. Igualmente, áreas verdes privadas se fumigan preventivamente sin una real necesidad.
» Conozca la ecología de su barrio y promueva el manejo integral de plagas y alternativas menos tóxicas.
» Incorpore plantas que aporten a la alimentación y hábitat de las especies que habitan en el sector.
» Evite la poda de árboles, jardines y césped en época de floración y actividad de polinizadores.

Si quiere ser parte de las caminatas ecológicas o recibir asesoría para crear un jardín más funcional, escriba a: grupoecomunitario@gmail.com

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