La Porciúncula, entre las huellas de la memoria capitalina

Barrio PoricuúnculaEn el corazón del Centro Financiero de Bogotá se levanta uno de los barrios de Chapinero con más contrastes: La Porciúncula. En su territorio –entre la carrera Séptima y la avenida Caracas, y las calles 72 y 76– se han dado hechos memorables como la fundación de uno de los colegios más reconocidos del país, el auge del cine independiente y el asesinato del líder político Álvaro Gómez Hurtado.   

Cerca al piedemonte de los cerros orientales, José María Brush compró por 10.000 pesos los terrenos para construir el Gimnasio Moderno, el cual se convertiría en uno de los colegios más prestigiosos de la ciudad. En 1917, con 39 alumnos, la institumemoria capitalina La Porciúncula, entre las huellas de la ción pasó de una pequeña casa en la calle 57 a la sede actual, en la carrera 11 con calle 74. 

Desde entonces, La Porciúncula empezó a adoptar rasgos culturales importantes con la construcción del Centro Cultural del Gimnasio Moderno y el Centro Comercial Avenida Chile, donde se originó una comunidad cinéfila. 

Hacia la década de los 80, en el centro de la ciudad se empezaron a abrir espacios para los apasionados por el cine independiente. “En Terraza Pasteur y, más adelante, en el Avenida Chile se usaron las salas para realizar cineclubes, donde se hacía análisis e interpretación de señales, códigos y símbolos de películas para la minoría conformada por jóvenes y estudiantes de colegios que se fueron formando para ver cine arte”, recuerda Hugo Sánchez, gestor cultural y cofundador del cineclub Taller de Cine. 

Cinemania

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Durante 17 años, a través de cine foros, “Lumière, Ingmar Bergman y Luis Buñuel visitaron las salas de La Porciúncula, que se convirtieron en espacios reconocidos por la proyección de cine arte y en los que los cineclubes llenaban las salas más que en los días de estreno programados por Cine Colombia”, agrega Sánchez, quien junto a su familia abrió el popular Café Cinema, ubicado en la carrera Séptima con calle 55 y en la calle 19 con carrera tercera.

Años más tarde, con la llegada del Betamax y el VHS, los dos cineclubes que había en el centro comercial Avenida Chile se cerraron. Sin embargo, la identidad cinéfila que caracterizaba a La Porciúncula se conservó hasta la actualidad y, aunque solo hay cuatro salas de cine, hoy continúa proyectándose cine arte en el lugar y es este una de las sedes del Festival de Cine Independiente de Bogotá (IndieBo) desde 2015. 

A pocos metros de allí, otros también sobreviven con su arte, a mitad de la carrera 13 con calle 73. Se trata de la galería Desborde, un tanto opacada por lo grafitis y las paredes desgastadas a su alrededor. Por el lugar, desde hace tres décadas, han pasado importantes obras de arte y se han promovido diferentes proyectos de jóvenes artistas.  

“Aquí se exponen obras de artistas menos ornamentales y más políticos y sociales”, cuenta Gilberto Hernández, director de Desborde, mientras señala una de las últimas obras que llegó a la galería: una batea de madera (la tradicional herramienta de trabajo para lavar oro) y un holograma de una pieza arqueológica de la cultura Tayrona, que representa a un anfibio. El ensamble, del artista Eduard Moreno, se titula La Ilusión. 

Desborde es uno de los primeros locales comerciales que conquistó La Porciúncula “cuando el barrio aún era muy residencial y exclusivo”, dice Hernández. “Aquí llegaba Álvaro Gómez Hurtado para enmarcar sus pinturas de caballos”, recuerda. 

La muerte del dirigente político y escritor colombiano es recordada por los vecinos de La Porciúncula, pues este era el barrio en el que Gómez Hurtado permanecía la mayor parte del tiempo. 

“Ese día estaba aquí trabajando cuando escuchamos los disparos, entre las 10 y 11 de la mañana”, relata José Bernal, dueño del centro de copiado ubicado en la carrera 15 con calle 73, quien asegura que con la llegada de varias universidades al sector aumentó la competencia y, entonces, las ventas ya no son las mismas, pues en los últimos cinco años pasaron de 70 mil pesos a 12 mil pesos diarios. 

“Antes, en los años 90, esto no daba abasto hasta las nueve de la noche. Ahora cierro a las siete porque las ventas ya no son las mismas que cuando había solo tres centros de copiado en el barrio”, dice Bernal. 

Aunque no hay datos oficiales del barrio, sus transeúntes reconocen que es uno de los que cuenta con más restaurantes, venta de comida rápida, vendedores ambulantes y misceláneas. “En dos manzanas se encuentra de todo: ‘corrientazos’, ropa, libros, internet, cafés, heladerías y hasta una cuadra de pizzerías”, relata Carolina Martínez, egresada de la Universidad Sergio Arboleda.   

Los locales de los que habla Martínez están, precisamente, en la misma cuadra de Desborde. Los lugares son reconocidos por las pizzas enormes y con rellenos de bocadillo, que no cuestan más de 4.000 pesos. 

El atentado contra el exministro del Interior y Justicia Fernando Londoño en el semáforo de la avenida Caracas con calle 74 es otro de los hechos recordados por los habitantes y comerciantes del sector. Ese día, el 15 de mayo de 2012, un hombre disfrazado de habitante de calle dejó una bomba en el carro del político, que causó la muerte de su escolta y su conductor, y dejó heridos a quienes se encontraban en otros vehículos cerca del lugar de la explosión. 

Más recientemente, en febrero del 2016, se dio el desalojo de cerca de 300 vendedores ambulantes de la calle 72 entre avenida Caracas y carrera Séptima, un hecho también recordado. Para Guillermo Silva, exresidente de La Porciúncula, el operativo de la Administración Distrital y la Policía Metropolitana de Bogotá “le cambió considerablemente la cara al sector” en términos de espacio público. 

En la actualidad, aunque La Porciúncula sobresale por su fuerza comercial, bancaria, educativa y hasta religiosa, sus habitantes añoran el barrio residencial de antes, con casonas lujosas y calles libres de rayones y ventas ambulantes. “Ahora, su apariencia es más céntrica y huérfana; durante el día es un espacio acogido por todos, pero al final… no es de nadie”, concluye Silva.

Calle 72

Calle 72 Cra. 12
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