Patrimonio de Bogotá

Emaús pasaba de ser una zona campestre y residencial, a la zona mixta de residencias y comercio que la caracterizan hoy en día.
La memoria no le falla a Enrique Santos Molano cuando se trata de la Bogotá de antaño, aquella por la que disfrutaba caminar sin presiones ni temores.
Ser indiferentes ante el patrimonio material es rechazar la historia misma, y… ¡vaya historia la que tenemos!
En medio de la indiferencia, sobreviven todavía algunos hitos de este lugar que hoy es de todos y a la vez de nadie.
Los hipermercados no han podido acabar con el disfrute que les produce a los compradores llegar a un punto de venta en el que todo puede ser ‘bueno, bonito y barato’.
Chapinero Central marcó el destino de la que se convertiría en una de las localidades más importantes de Bogotá.
Desde que conocemos la guerra, las palabras memoria y olvido han sido recurrentes en nuestro lenguaje.
Han pasado 25 años desde que este lugar abrió sus puertas y, aun así, su esencia sigue intacta.
La administración local invitó a un grupo de representantes de asociaciones vecinales a hacer un recorrido por estos y otros sitios emblemáticos.
Este histórico sector del norte de la capital, que lleva el nombre de la especie del árbol más antiguo de Bogotá, fue en sus inicios una parte de la hacienda El Chicó.