Muro del Museo El Chicó se va a trasladar con técnicas del Foro Romano

El director del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC), Mauricio Uribe, se comprometió con los lectores de la revista El Retiro a que la obra de TransMilenio por la carrera Séptima no atentará contra la permanencia del muro del Museo El Chicó, que será corrido siete metros, ni contra el Parque Nacional. Asegura, además, que las obras del famoso arquitecto Fernando Martínez Sanabria, en la calle 85, serán sometidas a restauración, al igual que varias casonas del viejo Chapinero.

Es sábado por la mañana. Hace sol. Mauricio Uribe, como de costumbre, está en algún monumento de la ciudad, acompañado por una tropa de vecinos armados con baldes, escobas y voluntad. Es un nuevo round contra el vandalismo. Esta vez, el teatro de operaciones es el pedestal del almirante José Prudencio Padilla, en el bogotanísimo barrio La Soledad. 

Mauricio Uribe

La batalla se ganó: la obra quedó como nueva. Sin embargo, la guerra solo llegará a su fin, según Uribe, hasta que las 300 esculturas que, se calcula, hay en el espacio público estén libres de mensajes ridículos y de ataques de pintura. 

Mientras la meta se cumple, el Director anticipa que el Parque Nacional, uno de los lugares de esparcimiento más importantes de Bogotá, será sometido a un plan urgente de cuidados intensivos. En poco tiempo, sus 70 luminarias blancas estilo art déco serán pintadas y restauradas, se sembrarán nuevos árboles y el cauce del río Arzobispo, que atraviesa como una serpiente al Nacional, será recuperado. 

La siguiente es la entrevista con el Robin Hood de los monumentos olvidados de Bogotá:

Director, ¿cuál es el balance de estos casi tres años de gestión?

Estamos logrando los objetivos y la misión del IDPC. Estamos haciendo un gran esfuerzo para que haya apropiación social del patrimonio en Bogotá. Eso es a lo que nos dedicamos. Nosotros no intervenimos el patrimonio por intervenirlo, lo hacemos para que haya valoración, sentido de pertenencia. Estamos llegando con grandes intervenciones, con trabajos de divulgación para que los bogotanos conozcan y, sobre todo, cuiden y respeten el patrimonio cultural. 

¿En qué ejes han trabajado?

Vamos a hacer un gran esfuerzo por el trabajo inmaterial que hacía falta. Estamos realizando acciones en todos los órdenes, desde lo urbano hasta lo artístico. Estamos haciendo el Plan de Manejo y Protección del centro histórico, que es una deuda que tenía la ciudad. 

Estamos haciendo la renovación del Museo de Bogotá; llevamos dos años y medio en esta labor.  El año entrante, el Museo cumple 50 años y vamos a hacer grandes trabajos para la colección permanente. 

Estamos restaurando la iglesia del Voto Nacional, en la zona del Bronx; estamos restaurando y adecuando la Plaza de Mercado de la Concordia; hicimos el reforzamiento estructural de la Plaza de Toros, y estamos trabajando por los monumentos y las fachadas del centro histórico. 

¿Cuántos monumentos han intervenido y cómo funciona el programa para que los ciudadanos los adopten?

Esto es comprender que el patrimonio cultural es un bien colectivo y, si nos pertenece a todos, pues nos corresponde su cuidado. Hasta hace muy poco, cuando recibimos la ciudad en esta administración, prácticamente el cien por ciento de los monumentos estaba en un estado lamentable de abandono y deterioro, principalmente por vandalismo; habíamos perdido el significado de los monumentos y las obras de arte en el espacio público. 

‘Adopta un monumento’ es un programa que reglamenta la alcaldía de Enrique Peñalosa, es el sentido de la corresponsabilidad. Estamos trabajando con las comunidades y, tengo que decirlo con gran satisfacción, de unos 350 monumentos que hay en el espacio público, ya llevamos unos 100 adoptados y cerca de 100 intervenidos. La meta es adoptarlos e intervenirlos todos durante esta administración. 

En el proyecto de la troncal de TransMilenio por la Séptima, ¿cómo se van a proteger joyas del patrimonio como el Parque Nacional, al que se le quitarán cinco metros de andén?

No va a haber ningún peligro para ese monumento tan importante. La obra de la carrera Séptima tiene un componente importante de patrimonio cultural que el IDPC, desde la Alcaldía, ha protegido. Hay mucha desinformación, no va a haber ningún detrimento de ningún bien de interés cultural. 

El Parque Nacional es monumento nacional desde 1996 y en esta ocasión se ha estudiado la necesidad de equilibrar el desarrollo con la preservación del patrimonio, pero es una necesidad sentida que el corredor de la carrera Séptima tenga un sistema eficiente de transporte masivo: TransMilenio. El IDU y los constructores estudiaron durante mucho tiempo el diseño de una estación frente al Parque Nacional; no va a ser dentro del Parque, sino en frente. El diseño ha sido aprobado por el Consejo Nacional de Patrimonio, que es la máxima autoridad del patrimonio en Colombia. 

Lo anterior implica el recorte de unos 10 metros del andén, no del Parque ni del trazado del mismo. La intervención va a ser muy cuidadosa, como ha sido el proyecto. 

Hoy, sin TransMilenio, el Parque está en un estado de bastante deterioro. Lo que se va a hacer, y comenzamos con la restauración de Rita, del maestro Grau, que entregó el IDPC, es restaurar y rescatar el lugar de forma integral, en su conjunto: edificios, vías y senderos. Además, la reforestación y recuperación del cauce del río Arzobispo. 

Otro tema polémico es la intervención del muro del Museo El Chicó. ¿Cómo será el proceso de traslado?

Insisto, las intervenciones que tienen que ver con el patrimonio cultural son todas muy cuidadosas. Este es el caso del muro del Museo El Chicó; no es un capricho que se vaya a mover siete metros. 

La obra de TransMilenio va a resolver una gran cantidad de conflictos viales que hay hoy en los cruces de algunas vías importantes; uno de los principales, que genera el trancón descomunal hacia el norte, es el de la calle 92. Entonces, si el muro se va a correr siete metros es porque va a haber, finalmente, un puente vehicular en la Séptima para tomar la Circunvalar a la altura de la 92. 

Se va a hacer de la manera más técnica y responsable en restauración, a través de un proceso de anastilosis, un procedimiento de reconstrucción que se ha usado en el Foro Romano y en el Acrópolis de Atenas, que consiste en recomponer una estructura antigua con los mismos materiales y en la misma posición. Se va a correr numerando las piedras; va a ser una intervención muy interesante, que va a permitir un equilibrio entre conservación y desarrollo.  

Casas gemelas en total abandono
Estas casas de la carrera Séptima con calle 65 se encuentran en total abandono desde hace varios años.

Hablemos del abandono de algunas casonas típicas de Chapinero. ¿Qué va a pasar, por ejemplo, con las casas gemelas de la calle 65 con Séptima? 

El IDPC tiene por misión valorar, preservar, recuperar y divulgar el patrimonio, y en eso estamos. Las casonas son ese testimonio de la arquitectura residencial de principios del siglo XX y hay muy buenas noticias sobre ellas. Esas casas de las que usted habla, posiblemente del arquitecto Vicente Nasi, están abandonadas hace mucho tiempo. Ya estamos promoviendo desde el Instituto la intervención; hay un arquitecto restaurador a cargo del proyecto. Esas casas son importantísimas en la memoria de los bogotanos, pertenecen a todos y esperamos que sean recuperadas pronto. 

¿Pero esas casas fueron compradas por un privado?

Van a ser las oficinas de Ecoworking. Son de un privado. Sé que ya están trabajando en el proyecto, lo presentarán al Instituto y estaremos muy gustosos de revisarlo y aprobarlo. 

¿Se piensa recuperar el legado del arquitecto ‘Chuli’ Martínez, en la calle 85?Legado del arquitecto Chuli Martinez

Ese es un tramo muy de Fernando Martínez Sanabria, porque están dos edificios en el costado occidental: el Giraldo y el gran edificio de Santo Domingo. Todos son edificios de interés cultural. En la esquina de la 84 hay un edificio del mismo estilo, es el Santos Acosta; ese edificio va a ser restaurado e integrado a un nuevo desarrollo de privados en esa manzana. 

¿Qué viene para el año y medio que queda de administración?

Rematar. Tenemos este tiempo para consolidar todas las tareas que hemos hecho, y para entender que el patrimonio es importante para nuestra memoria. 

Este año cumplimos 480 años. Lo estamos celebrando con una exposición en el Museo de Bogotá sobre lo que fue la celebración del cuarto centenario. El año entrante es el bicentenario de la independencia de Colombia, y Bogotá es protagonista. Queremos recuperar la memoria y hacerla tema fundamental de las decisiones de ciudad. Un ejemplo de eso es el Bronx, con la recuperación del Voto Nacional y la antigua facultad de medicina de la Universidad Nacional.
 

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