Catalina de Zuloaga, la precursora de la revista El Retiro

Catalina de Zuloaga
Foto: Archivo personal de la familia Zuloaga.

El deterioro en el que se encontraba el parque Miguel de Cervantes, ubicado en la avenida 82 entre las carreras 9.ª y 10.ª, hizo que en 1994 una de las vecinas del barrio El Retiro, la señora Catalina de Zuloaga, decidiera darse a la tarea de recuperarlo. De hecho, por aquel liderazgo comunitario surgió la Asociación Vecinal de El Retiro y esta revista.

“En esa época, mi mamá se dio cuenta de que el parque frente a su casa, el Cervantes, se estaba llenando de basura y de habitantes de calle, por lo que se estaba convirtiendo en un sitio peligroso. Incluso, a la escultura del escritor le habían roto la nariz. Así que a título personal quiso recuperarlo”, recuerda el hijo de doña Catalina, Pablo Zuloaga.

La señora Zuloaga buscó el apoyo de sus vecinos, quienes donaron entre 10 mil y 50 mil pesos, pero la renovación requería de una inversión que se estimaba en más de 90 millones de pesos, rubro que era bastante alto para esa época.

No obstante, logró que la apoyara Luis Carlos Sarmiento Angulo, reconocido empresario y dueño de uno de los predios contiguos al parque. “Sarmiento le dijo a mi mamá que le interesaba el proyecto y que donaría dinero para ello, pero que no podía entregarlo a una persona, sino que debía haber una fundación para poder dar los recursos”, afirma Pablo.

Y fue así. En compañía de uno de sus amigos de infancia, doña Catalina constituyó la personería jurídica con la que podría recibir el dinero de Sarmiento Ángulo: “Se trataba de Álvaro Hernán Mejía, quien también vivía en el barrio y era conocido por su trabajo con juntas directivas. Él le dijo a mi madre que crearan la Asociación de Vecinos de El Retiro”.

Una vez lista la personería jurídica, y la señora Zuloaga como presidenta y Mejía como vicepresidente, la Asociación recibió 15 millones de pesos por parte de Sarmiento Angulo, lo que les dio un gran impulso para alcanzar su objetivo de remodelar el parque.

El boletín que se convirtió en revista

Aparte del apoyo financiero que había recibido de Sarmiento Angulo, doña Catalina siguió contando con el respaldo de la comunidad de su barrio, pero era necesario que sus vecinos se enteraran de todo lo que se estaba haciendo para mejorar el parque Miguel de Cervantes. “Tenía la opción de seguir pasando puerta a puerta y contarlo a residente por residente, o entregar el mensaje por escrito. Así nació el boletín de El Retiro”, recuerda Pablo.

Se trató inicialmente de una sencilla publicación que no superaba las cuatro páginas, con las que se le informaba a la comunidad sobre los avances para el arreglo del parque, y que se imprimía a través de la técnica del esténcil para obtener las copias necesarias para los vecinos. El boletín luego le permitió a doña Catalina promocionar los bazares y eventos recreativos que realizaba los fines de semana y con los que esperaba financiar la remodelación.

Así, la iniciativa de esta mujer contó posteriormente con el aval de la Alcaldía Local de Chapinero, la Junta Administradora Local (JAL) y el constructor Pedro Gómez.

“Ella tuvo la oportunidad de contarle del proyecto a Pedro Gómez, quien le dijo que podía ayudar con los diseños y la interventoría de las obras, que era un dinero importante… incluso, colaboró con los adoquines”, dice Pablo.

Comunidad El Retiro

Tres años después, el proyecto de Catalina de Zuloaga para recuperar el parque Cervantes se concretó. Su reinauguración se llevó a cabo en junio de 1997 con un evento al que asistieron los ediles de la localidad, Pedro Gómez, los párrocos del sector y los residentes de El Retiro. Para entonces, no solo se había fortalecido en el sector la participación ciudadana, con la creación de la Asociación Vecinal de El Retiro, sino que además el boletín se había robustecido. De hecho, la señora Zuloaga logró que en la publicación pautaran los negocios del sector. “Se cobraba entre 5 mil y 10 mil pesos por los avisos que se publicaban. Allí pautaban las peluquerías caninas, por ejemplo”, agrega Pablo.

El boletín, por esos días, pasaba a ser un periódico barrial, en cuyo contenido colaboraron Bernardo Hoyos y Germán Castro Caicedo, reconocidos periodistas colombianos que también residían en El Retiro, y el entonces locutor de la BBC de Londres.

“Se convirtió en un medio de comunicación vecinal que no existía hasta entonces. Además, unió mucho más a los vecinos, porque se publicaban las fotos de los eventos; había un espacio para denuncias de la ciudadanía; se escribía sobre lo que pasaba en los corrillos políticos del país, y se publicaban avisos para los negocios del barrio. El boletín permitió crear un tejido social muy importante”, insiste Pablo.

Comenzando el nuevo milenio, doña Catalina sufrió un derrame cerebral, que la obligó a ausentarse de sus labores con el boletín. Sin embargo, la nombraron presidenta honoraria de la Asociación, mientras llevaba a cabo su recuperación, en la que fueron cruciales las caminatas puerta a puerta para llevar la publicación de El Retiro.

“La señora De Zuloaga tenía una gran capacidad de liderazgo y había consolidado la publicación para cuando llegué a trabajar con la Asociación, por lo que el siguiente paso era innovar con su versión para internet y con un contenido más periodístico”, recuerda Salomón Parra, director desde hace 17 años de esta publicación, que luego pasaría a ser una revista de 20 páginas, con un diseño fresco, una mejor presentación, un tiraje más numeroso y nuevas temáticas en su interior.

Esta trayectoria, que doña Catalina de Zuloaga llevó a cabo por una sencilla acción, la de querer mejorar el espacio público, le valió en 2005 un reconocimiento por parte de la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá. Unos años después, De Zuloaga falleció.

Hoy en día la Asociación y la revista de El Retiro, el legado de la señora Zuloaga, son reconocidas por su liderazgo comunitario y porque han servido de ejemplo para que en más zonas de Bogotá los vecinos trabajen mancomunadamente por mejorar sus barrios.

Año tras año, la revista El Retiro se fortalece como un medio líder en comunicación local de Chapinero, no solo por su trayectoria, sino porque con cada publicación evidencia las realidades del sector y sus alrededores, con un alto grado de responsabilidad y con el respaldo del equipo de profesionales que le han permitido llegar a su edición 100.

Comparte:

Añadir nuevo comentario

CAPTCHA
Resolver esta pregunta es necesaria para continuar CAPTCHA de imagen
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.