En las últimas semanas, los habitantes −en especial los niños y jóvenes– de Bosque Calderón, Villas del Cerro, San Martín de Porres lll Sector y San Luis Altos del Cabo han disfrutado de jornadas deportivas y tardes de esparcimiento en comunidad, gracias a los parques que allí han sido instalados con mobiliario y materiales reutilizados.

Adoquines, sillas, canecas y algunas atracciones infantiles y gimnasios biosaludables que quedaron tras la remodelación de algunos parques públicos de los barrios La Cabrera, Espartillal, Rosales, Quinta Camacho y Chicó Reservado l Sector, y que se creía que ya habían cumplido su ciclo útil, fueron aprovechados para darles un nuevo uso en otros sectores. La misma comunidad beneficiada seleccionó, trasladó y reparó el mobiliario.

Se trata del proyecto, impulsado por la Alcaldía Local, con el cual se pretende mejorar las zonas comunes de barrios que hoy no son considerados legales en la localidad y que, por lo tanto, no han recibido intervenciones de renovación.

De acuerdo con el edil Alfredo Althviz, “se han entregado 5.000 adoquines, cinco juegos biosaludables, 40 bancas de madera y tres parques infantiles, además de algunas canecas que también serán instaladas por la comunidad”.

En San Martín de Porres, cerca de 60 personas –de las 48 familias que habitan este barrio– salieron con picas y palas para acoplar el terreno donde se instalaron dos canchas de fútbol, el mismo donde hasta hace un tiempo funcionaba un parqueadero.

Con bazares y venta de tamales, los habitantes de San Martín de Porres se dieron a la tarea de recaudar algunos fondos para pagar el traslado, desde el parque El Nogal, de aquel mobiliario que les regresó la vida a las calles de su sector: dos canchas, 10 sillas, dos columpios y algunos adoquines.

“El cambio fue inmediato, pues, aunque faltan recursos para pavimentar la cancha, ya no se ven jóvenes consumiendo vicio, porque el lugar ahora está más habitado”, agrega Antonio Fonseca, líder y habitante de San Martín de Porres desde hace 30 años.

Por su parte, los jóvenes del barrio aseguran que ahora es más fácil realizar campeonatos de fútbol, pues ya no tienen que desplazarse a otros lugares de la localidad para practicar este deporte.

En San Luis, en el kilómetro seis de la vía que conduce a La Calera, la gestión ha sido un poco más difícil. Allí, Carlos Esteven Fernández y su familia han tenido que costear el traslado del mobiliario desde cinco parques de la localidad.

Sin embargo, este joven de 26 años resalta la buena disposición de la comunidad ante el proyecto, pues es la primera vez que es beneficiada con una iniciativa como esta.

“Yo nací y crecí acá, y nunca hemos tenido un espacio de entretenimiento público en el que se desarrollen actividades deportivas y culturales que alejen a los niños y jóvenes de malos pasos”, dice Carlos.

Desde hace tres meses, este barrio ha ido mejorado sus espacios. Además de los parques, se instaló allí una zona WiFi gratis, gracias al Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTic). “Como el lugar no era atractivo para los vecinos, solo se veían jóvenes haciendo daño, tomando trago o consumiendo drogas; ahora, hay quienes salen al parque y comparten con los demás mientras utilizan el servicio de internet”, agrega el joven.

Estas iniciativas han contagiado a otros chapinerunos, quienes le han propuesto a la Alcaldía Local continuar con la donación de estos materiales que quedan de las remodelaciones de parques en conjuntos residenciales de la localidad. Asimismo, se espera que otros grupos de vecinos apoyen el traslado y la adecuación del mobiliario, con el fin de mejorar cada vez más los espacios de los barrios no legalizados de Chapinero.